La Era Azoica

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La historia de la Tierra inicia con su clasificación con la Era Azoica, hace más de 5000 millones de años. Los estudios geológicos han determinado que esta Era pudo durar entre 4500 y 3800 millones de años; en este tiempo predominó la conformación a gran profundidad de la corteza terrestre.

Como Periodo Azoico y Eón Azoico era conocida, hasta mediado de 1950, la Era Azoica. Esta denominación fue acuñada por el geólogo británico, Adams Sedgwick, en el año de 1846. El Azoico, ha sido ampliamente estudiado, y destaca por la inexistencia de vida, no hay registro de plantas ni animales en aquella Era.

En los inicios de los estudios geológicos, esta Era fue conocida como Primitiva; para referirse a las conformaciones de rocas que precedieron la aparición de cualquier biología. En consecuencia, la designación de Azoico fue empleada para referirse a cualquier elemento “sin vida”.

Conformación de la Era Azoica

Las divisiones mayores de la Tierra han sido divididas por la geología en Eones. Un Eón es un periodo temporal constituido por mil años; cada Eón incluye una diversidad de Eras. El primer Eón que registra las primeras evidencias de la formación de aquello que hoy conocemos como Tierra, es el Precámbrico.

Dentro de las Eras que contempla este Periodo, se ubica Lla Era Azoica, seguida por la Arcaica. Los estudios realizados a la Era Azoica, del primer Supereón, han ofrecido información limitada debido a las grandes pérdidas de evidencias ocasionadas por las altas temperaturas a las que fueron sometidas.

La Era Azoica

Es por ello, que no se ha logrado establecer una subdivisión del Azoico; se habla de una Era completa que estuvo determinada por la formación de la corteza terrestre y el enfriamiento del núcleo de la Tierra. Ese momento se caracterizó por innumerables erupciones volcánicas, que permitieron variados aportes minerales.

Las rocas ígneas y metamórficas serían los principales aportes minerales de la Era. Entre ellas, destacan: Cuarcitas, mármoles, gneis y granitos. Pero, en ninguno de estos se hallaron rastros de fósiles. Es por esta razón que se determinó, en los primeros estudios, que estuvo imposible la existencia de vida en La Era Azoica.

Para el momento, la Tierra se encontraba conformándose sobre altas temperaturas; entre las causas más relevantes para este fenómeno, se encuentran las constantes erupciones volcánicas y la ausencia de atmósfera, por lo que el sol penetraba a toda su combustión.

Del mismo modo, se considera que el planeta tuvo un origen caracterizado por la incandescencia; auspiciada por las altas temperaturas, posiblemente generadas por la combustión entre el carbón, gases y metales. Como agente favorecedor de la concentración de calor, se tiene la inexistencia de agua en la superficie.

Paleoclimatología

Llorente (2001), en su guía de Geología Histórica, expresó que durante esta etapa se “ocasionó que todos los “relojes” se comportaran como sistemas abiertos: se eliminó todo registro de los anterior…” p. 6. Esto se debió a la incandescencia del origen de la Tierra y las altas combustiones que borraron cualquier registro previo.

En la época Primitiva, como se le conocía en un comienzo, prevalecían las altas temperaturas. Para aquel entonces, lo que hoy conocemos como atmósfera, no existía. En su lugar, estaba compuesta por gases conformados por amoníaco, metano y neón; todo esto, proveniente de las constantes erupciones volcánicas.

La Era Azoica

Con la aparición de los mares, tras el enfriamiento del vapor volcánico y su paso al estado líquido, la atmósfera comenzó a transformarse. Esta transformación se vio favorecida por la concentración de hidrógeno y oxígeno, en combinación con los gases volcánicos. Sin embargo, aún venenosa para la existencia biológica.

A través de unos 1000 millones, aproximadamente, los componentes de la atmósfera comenzaron a enfriarse. Se dio paso a la solidificación de las rocas, la creación de espacios para el almacenamiento de agua y las temperaturas pasaron a más cálidas.

Con la conformación de los océanos, el oxígeno estaba presente en el Planeta, dando paso a la posibilidad de creación biológica. Con la aparición de los primeros organismos vivos, se dio fin a La Era Azoica. Por consiguiente, se da continuidad a la siguiente Era del Supereón Precámbrico, la Era Arcaica.

Paleogeografía

Durante La Era Azoica se determinaron importantes cambios en la estructura interna de la Tierra, lo que tuvo directa incidencia en las profundidades del relieve terrestre. Las distribuciones geológicas y las condiciones climáticas, tenían características variables. Una Era de conformaciones, el inicio del Planeta Tierra.

Es precisamente en La Era Azoica, cuando el Planeta comienza a experimentar los primeros procesos de creación geológica, como la gliptogénesis y la orogénesis. La primera involucra el proceso de desgaste de la corteza terrestre, por medio de la combustión del sol, el agua y el viento.

Por su parte, la orogénesis dio paso a la formación de montañas, ya sea por flexión o modificaciones en la corteza. Esto modificó hasta las características del clima que, en general, se caracterizaba por ser altamente cambiable; pero alcanzó unas temperaturas mucho más frías que permitirían las formaciones de glaciares.

Los cristales de zircón simbolizan uno de los minerales más antiguos de la Tierra y data de hace más de 4000 millones de años. Muchos de ellos fueron hallados en los sedimentos del oeste de Canadá y al occidente de Australia. En la actualidad, aún pueden encontrarse estos cristales, suelen ser transparentes y/o amarillentos.

La inexistencia de vida durante La Era Azoica ha sido uno de los grandes cuestionamientos que han tenido los geólogos; Por ejemplo, Forbes en 1843, tras una expedición al fondo del Mediterráneo, determinó que las condiciones a mayor profundidad imposibilitaban cualquier existencia biológica.

Sin embargo, se consideran que las primeras manifestaciones de vida se dieron en el inicio del Precámbrico; se trataba de virus y bacterias anaeróbicas. Este es un tema muy discutido por los geólogos quienes pretenden demostrar que, con la existencia del agua, se dieron los primeros pasos para las condiciones de vida.

En tal sentido, con la presencia del agua, la concentración de energía, el alcance de temperaturas más cálidas, los procesos bioquímicos pudieron comenzar a originarse; todo esto pudiese podido favorecer a las más primitivas manifestaciones de organismos vivos.

Referencia

Llorente, M. (2001). Geología Histórica: Precámbrico. Geología. p. 6

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